Agua, tierra, aire, fuego… y en algunas culturas, el metal. Estos son los cinco elementos de la naturaleza. El sexto es el resultado de la combinación de todos los demás, el vino, según nos cuenta Rafael López, alma máter de El Sexto Elemento, una pequeña bodega de Venta del Moro (Valencia) de la que salen vinos de alta expresión, en la que se trabaja siguiendo métodos ancestrales, sin manipulaciones artificiales, y en conexión total con la madre naturaleza. Leer más.
La familia López Díaz-Alejo, propietaria de la bodega 6º Elemento, cita a Gaudí: “La originalidad es volver al origen”. Volver al origen es observar la naturaleza e inspirarse en ella, como 6º Elemento hace con sus vinos y Gaudí hizo en su obra. Cuando no hay paisaje entre las construcciones, son estas las que muestran en su piel que el perfil es sinuoso y la inspiración procede de la fuerza y sencillez con que se busca la luz. Gaudí la encontró en el Pirineo y en Dios; 6º Elemento, en los montes de Venta del Moro, en Valencia, y en la bobal. Goliat se anuncia, mientras los bueyes levantan su hocico ante la frescura y pasión del vino. David elige flores, no guijarros, y su honda seduce al gigante con lluvia de zarzamoras, sangre de uva en las manos. Queso fresco, tomillo seco y cerezas, oscuridad. Pedernal y ascuas en el hogar. Ciruelas pasas y pan para un otoño que ya huele a cuento de invierno.
El gurbujismo se vuelve encarnado con el Nativo Pet Nat Espumoso Rosado 2018 (Vino Sexto Elemento). Ancestral de la Venta del Moro, colorao de puestecillo de piruletas y manzanas acarameladas. Alegre, pero sin bobadas, que tiene su peso y sabe ponerse serio en la caseta de tiro donde el muy ‘Bandido’ gana el gordo, unos torreznos crujientitos. Leer más.


